
Este espacio estaba destinado al capítulo 15, en el que abordaríamos el tema lácteo desde otro punto de vista. Sin embargo, acontecimientos de las últimas semanas nos hacen considerar pertinente la escritura de este anexo.
En el capítulo 14 (publicado unos días antes en fotolog que en blogspot) notábamos que Danone – a diferencia de la Fundación Favaloro - aún no había intentado lucrar con el miedo que siente gran parte de la población hacia las enfermedades cardiovasculares, pero que posiblemente comenzaría a hacerlo pronto. A las pocas semanas de haber publicado esta idea, Danone lanzó VIDACOL, un yogur que según sus comercializadores, disminuye el colesterol y cuida el sistema cardiovascular – siempre y cuando se respete la posología de “uno todos los días”.
La página web de VIDACOL reproduce sonidos de un corazón latente al iniciarse. Luego muestra una foto de una modelo personificando a algun tipo de profesional de la salud, quien explica por qué es tan benéfico. Más abajo aparecen dibujos de moléculas de lípidos. Sospechamos que los responsables del diseño de la página están engolosinados con la sensación excitante de engañar gente cándida y estúpida, y pusieron estos dibujos de moléculas únicamente para darle un aire científico a la cuestión.

Danone presenta sus productos más farmacéuticos en cantidades medidas por peso y no por volumen. Ochenta gramos de yogur son menos de 80cm³ u 80ml.
La publicidad televisiva comienza amenazante. Un dibujo de un corazón verde que late y una voz en off con la explícita intención de asustar: “el colesterol alto es una de las principales causas de problemas cardiovasculares” mientras que en la imagen aparece el texto “PROBLEMAS CARDIOVASCULARES”. Para hacer más atemorizante la amenaza, el locutor remata la sentencia con: “y no avisa”.
Luego de semejante intimidación aparecen dos actores (realmente malos en comparación con otras publicidades de similar calaña) simulando ser una pareja de quincuagenarios en el living de su casa de elegante clase media. Ella le reprocha “¿ves? tenés colesterol”, a lo que él responde con viril desdén: “yo no siento nada”. Ella, segura en su feminidad, rebate el débil argumento del macho: “ni yo, y también tenía, y es algo muy serio”, mientras escoge una botellita de VIDACOL entre muchas que hay dentro de una heladera que pocos pueden pagar. El hombre, acorralado por la retórica, muestra su desesperación: “¿y qúe hago?”. Ella le da la clave de la solución: “cuidate, y tomá un VIDACOL al día” En el preciso instante en que pronuncia VIDACOL, un fondo musical nos tranquiliza. Existe un antídoto para el veneno, y el hombre bebe feliz su VIDACOL. Inmediatamente comienza un bombardeo de gráficos 3D mostrando círculos amarillos que representan al temido colesterol, tapando lo que vendría a ser una arteria. Luego van llegando circulos con el logotipo de VIDACOL, que empujan a los circulos amarillos. A su vez, el locutor explica sin demasiados fundamentos el mecanismo mágico del funcionamiento de VIDACOL para llegar a continuación al punto importante: “tomá uno cada día”.
En algunas versiones del spot televisivo, aparece al final un fragmento de pocos segundos (con un audio y estética diferentes al resto del corto publicitario) que menciona algun hecho casi incuestionable con respecto al colesterol y que cuenta con el aval de la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC), cuya integridad ética ignoramos.
En varios documentos avalados también por la SAC, se hace referencia a la importancia de la alimentación y se utiliza con frecuencia la denominación “alimentos funcionales”. Aparentemente, el Instituto Nacional de Alimentos llama de esta forma a aquellos alimentos modificados en laboratorio (donde se les agregó alguna sustancia buena o se le quitó una mala) y que cuenten con un aval científico, cuyo consumo frecuente prevenga o resuelva determinados problemas de salud.
La doctora Mónica Katz (en alemán: gato) es médica especialista en nutrición, codirectora de la carrera de Médico Especialista en Nutrición con orientación en obesidad (campo altísimamente redituable aunque con escasos avances visibles) de la Universidad Favaloro, y también directora del curso de Posgrado en Nutrición Clínica de la misma universidad. La doctora Katz habló durante la presentación de VIDACOL y dijo cosas tales como “Los alimentos funcionales no sólo son aliados importantes en la alimentación diaria sino que además representan el FUTURO (...) eso sin lugar a dudas es muy bueno porque de continuar alimentándonos como lo estamos haciendo, en el año 2030 vamos a tener un mundo de obesos. En cambio, si comenzamos a incorporar nutrientes y alimentos a productos lácteos de otro tipo que se compran en el supermercado, estaremos logrando un gran avance (...) con suerte en algun tiempo más vamos a tener mucha más disponibilidad como para combinar dos o tres alimentos funcionales al día (por ejemplo ACTIMEL, ACTIVIA Y VIDACOL)* (...) el consumo de alimentos funcionales – que puede ser diario pues no presentan ningun tipo de contraindicación (...) es una herramienta más en la lucha contra las enfermedades no infecciosas (para las infecciosas está ACTIMEL)* que son el gran drama del siglo XXI ”.
*Las cursivas son nuestras.
Por eso la doctora Katz recomienda consumir todos los días alimentos enriquecidos con fitosteroles (leches, yogures, jugos y otros). Casualmente, Danone es la única empresa que comercializa leches yogures o jugos enriquecidos con fitosteroles. Quizás si esta campaña estuviese financiada por Nobleza Piccardo, sería bueno consumir cigarrillos con fitosteroles.
En conclusión: aquellas personas que aprecien su salud deben consumir un ACTIMEL todos los días (los virus nos atacan por todos los flancos) un ACTIVIA todos los días (con los intestinos llenos de caca uno se ve feo por fuera) y un VIDACOL todos los días (no vaya a ser que uno se cuide tanto del estreñimiento y las enfermedades contagiosas y termine muriéndose de un infarto ¡qué ironía! ¿no?) Danone debería ahora lanzar alimentos funcionales para mejorar el aspecto de la piel, evitar la caída del cabello, la impotencia sexual, aumentar el coeficiente intelectual o el rendimiento de la memoria. Es posible que les lleve un tiempo introducirlos. VIDACOL ocupa aún un lugar muy reducido en las góndolas de los supermercados y quizás no haya sido muy bien recibido por un público cada vez más numeroso que comienza a sospechar que detrás de las intenciones de hacernos tomar varios yogures por día hay algo más que deseos de mejorar nuestra salud. Tener la necesidad de consumir todos los días una sustancia que produce alteraciones en el organismo es sin dudas una adicción.
Además del curioso uso de las preposiciones en la redacción, hay muchos puntos interesantes.También es posible que Danone llegue a tener problemas si sigue insistiendo con el tema del colesterol. No olvidemos que los lácteos tienen niveles muy altos de grasas (ver capítulo 4). Si el personaje de la publicidad televisiva hiciera caso al consejo “cuidate” debería suspender todo consumo de lácteos.
Por otra parte, las empresas farmacéuticas no están contentas con que Danone esté invadiendo cada vez más su mercado. No sólo el precio de una dosis de ACTIMEL o VIDACOL es mucho más bajo que el de un preparado farmacéutico industrial. Las publicidades de Danone no están reguladas, mientras sí lo están las publicidades de las farmacéuticas, aunque son curiosas regulaciones, ya que permiten a Bayer promocionar las cualidades energizantes de CAFIASPIRINA como si se tratase de cocaína (es bueno tener en cuenta que una dosis de diez o quizás menos tabletas de CAFIASPIRINA será probablemente mortal) o a muchos otros laboratorios ocupar grandes porciones de las tandas publicitarias de TV. Aún así, Danone tiene mucha más libertad para lucrar con la salud que la industria farmacéutica. Supuestamente, publicitar alimentos como si fuesen medicamentos está prohibido por el Código Alimentario Argentino, sin embargo, esto es algo que Danone viene haciendo progresivamente desde hace muchos años. Es sorprendente que algunas instituciones de defensa del consumidor recién estén notándolo ahora. Quizás en unos años estas instituciones comiencen a sospechar que Danone instruye a numerosos profesionales de la salud para que recomienden sus productos.
Por nuestra parte, sólo deseamos dejar de pronosticar con tanta precisión los movimientos de Danone.













