jueves, 25 de septiembre de 2008

anexo del capítulo 14 (o Artículo 14 bis)- COLESTEROLEMIA


Este espacio estaba destinado al capítulo 15, en el que abordaríamos el tema lácteo desde otro punto de vista. Sin embargo, acontecimientos de las últimas semanas nos hacen considerar pertinente la escritura de este anexo.

En el capítulo 14 (publicado unos días antes en fotolog que en blogspot) notábamos que Danone – a diferencia de la Fundación Favaloro - aún no había intentado lucrar con el miedo que siente gran parte de la población hacia las enfermedades cardiovasculares, pero que posiblemente comenzaría a hacerlo pronto. A las pocas semanas de haber publicado esta idea, Danone lanzó VIDACOL, un yogur que según sus comercializadores, disminuye el colesterol y cuida el sistema cardiovascular – siempre y cuando se respete la posología de “uno todos los días”.

La página web de VIDACOL reproduce sonidos de un corazón latente al iniciarse. Luego muestra una foto de una modelo personificando a algun tipo de profesional de la salud, quien explica por qué es tan benéfico. Más abajo aparecen dibujos de moléculas de lípidos. Sospechamos que los responsables del diseño de la página están engolosinados con la sensación excitante de engañar gente cándida y estúpida, y pusieron estos dibujos de moléculas únicamente para darle un aire científico a la cuestión.

Danone presenta sus productos más farmacéuticos en cantidades medidas por peso y no por volumen. Ochenta gramos de yogur son menos de 80cm³ u 80ml.

La publicidad televisiva comienza amenazante. Un dibujo de un corazón verde que late y una voz en off con la explícita intención de asustar: “el colesterol alto es una de las principales causas de problemas cardiovasculares” mientras que en la imagen aparece el texto “PROBLEMAS CARDIOVASCULARES”. Para hacer más atemorizante la amenaza, el locutor remata la sentencia con: “y no avisa”.

Luego de semejante intimidación aparecen dos actores (realmente malos en comparación con otras publicidades de similar calaña) simulando ser una pareja de quincuagenarios en el living de su casa de elegante clase media. Ella le reprocha “¿ves? tenés colesterol”, a lo que él responde con viril desdén: “yo no siento nada”. Ella, segura en su feminidad, rebate el débil argumento del macho: “ni yo, y también tenía, y es algo muy serio”, mientras escoge una botellita de VIDACOL entre muchas que hay dentro de una heladera que pocos pueden pagar. El hombre, acorralado por la retórica, muestra su desesperación: “¿y qúe hago?”. Ella le da la clave de la solución: “cuidate, y tomá un VIDACOL al día” En el preciso instante en que pronuncia VIDACOL, un fondo musical nos tranquiliza. Existe un antídoto para el veneno, y el hombre bebe feliz su VIDACOL. Inmediatamente comienza un bombardeo de gráficos 3D mostrando círculos amarillos que representan al temido colesterol, tapando lo que vendría a ser una arteria. Luego van llegando circulos con el logotipo de VIDACOL, que empujan a los circulos amarillos. A su vez, el locutor explica sin demasiados fundamentos el mecanismo mágico del funcionamiento de VIDACOL para llegar a continuación al punto importante: “tomá uno cada día”.

En algunas versiones del spot televisivo, aparece al final un fragmento de pocos segundos (con un audio y estética diferentes al resto del corto publicitario) que menciona algun hecho casi incuestionable con respecto al colesterol y que cuenta con el aval de la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC), cuya integridad ética ignoramos.

En varios documentos avalados también por la SAC, se hace referencia a la importancia de la alimentación y se utiliza con frecuencia la denominación “alimentos funcionales”. Aparentemente, el Instituto Nacional de Alimentos llama de esta forma a aquellos alimentos modificados en laboratorio (donde se les agregó alguna sustancia buena o se le quitó una mala) y que cuenten con un aval científico, cuyo consumo frecuente prevenga o resuelva determinados problemas de salud.

La doctora Mónica Katz (en alemán: gato) es médica especialista en nutrición, codirectora de la carrera de Médico Especialista en Nutrición con orientación en obesidad (campo altísimamente redituable aunque con escasos avances visibles) de la Universidad Favaloro, y también directora del curso de Posgrado en Nutrición Clínica de la misma universidad. La doctora Katz habló durante la presentación de VIDACOL y dijo cosas tales como “Los alimentos funcionales no sólo son aliados importantes en la alimentación diaria sino que además representan el FUTURO (...) eso sin lugar a dudas es muy bueno porque de continuar alimentándonos como lo estamos haciendo, en el año 2030 vamos a tener un mundo de obesos. En cambio, si comenzamos a incorporar nutrientes y alimentos a productos lácteos de otro tipo que se compran en el supermercado, estaremos logrando un gran avance (...) con suerte en algun tiempo más vamos a tener mucha más disponibilidad como para combinar dos o tres alimentos funcionales al día (por ejemplo ACTIMEL, ACTIVIA Y VIDACOL)* (...) el consumo de alimentos funcionales – que puede ser diario pues no presentan ningun tipo de contraindicación (...) es una herramienta más en la lucha contra las enfermedades no infecciosas (para las infecciosas está ACTIMEL)* que son el gran drama del siglo XXI ”.

*Las cursivas son nuestras.

Por eso la doctora Katz recomienda consumir todos los días alimentos enriquecidos con fitosteroles (leches, yogures, jugos y otros). Casualmente, Danone es la única empresa que comercializa leches yogures o jugos enriquecidos con fitosteroles. Quizás si esta campaña estuviese financiada por Nobleza Piccardo, sería bueno consumir cigarrillos con fitosteroles.

En conclusión: aquellas personas que aprecien su salud deben consumir un ACTIMEL todos los días (los virus nos atacan por todos los flancos) un ACTIVIA todos los días (con los intestinos llenos de caca uno se ve feo por fuera) y un VIDACOL todos los días (no vaya a ser que uno se cuide tanto del estreñimiento y las enfermedades contagiosas y termine muriéndose de un infarto ¡qué ironía! ¿no?) Danone debería ahora lanzar alimentos funcionales para mejorar el aspecto de la piel, evitar la caída del cabello, la impotencia sexual, aumentar el coeficiente intelectual o el rendimiento de la memoria. Es posible que les lleve un tiempo introducirlos. VIDACOL ocupa aún un lugar muy reducido en las góndolas de los supermercados y quizás no haya sido muy bien recibido por un público cada vez más numeroso que comienza a sospechar que detrás de las intenciones de hacernos tomar varios yogures por día hay algo más que deseos de mejorar nuestra salud. Tener la necesidad de consumir todos los días una sustancia que produce alteraciones en el organismo es sin dudas una adicción.

Además del curioso uso de las preposiciones en la redacción, hay muchos puntos interesantes.

También es posible que Danone llegue a tener problemas si sigue insistiendo con el tema del colesterol. No olvidemos que los lácteos tienen niveles muy altos de grasas (ver capítulo 4). Si el personaje de la publicidad televisiva hiciera caso al consejo “cuidate” debería suspender todo consumo de lácteos.

Por otra parte, las empresas farmacéuticas no están contentas con que Danone esté invadiendo cada vez más su mercado. No sólo el precio de una dosis de ACTIMEL o VIDACOL es mucho más bajo que el de un preparado farmacéutico industrial. Las publicidades de Danone no están reguladas, mientras sí lo están las publicidades de las farmacéuticas, aunque son curiosas regulaciones, ya que permiten a Bayer promocionar las cualidades energizantes de CAFIASPIRINA como si se tratase de cocaína (es bueno tener en cuenta que una dosis de diez o quizás menos tabletas de CAFIASPIRINA será probablemente mortal) o a muchos otros laboratorios ocupar grandes porciones de las tandas publicitarias de TV. Aún así, Danone tiene mucha más libertad para lucrar con la salud que la industria farmacéutica. Supuestamente, publicitar alimentos como si fuesen medicamentos está prohibido por el Código Alimentario Argentino, sin embargo, esto es algo que Danone viene haciendo progresivamente desde hace muchos años. Es sorprendente que algunas instituciones de defensa del consumidor recién estén notándolo ahora. Quizás en unos años estas instituciones comiencen a sospechar que Danone instruye a numerosos profesionales de la salud para que recomienden sus productos.

Por nuestra parte, sólo deseamos dejar de pronosticar con tanta precisión los movimientos de Danone.

martes, 5 de agosto de 2008

capítulo 14 - La Vida en el Más Acá


Lo que mejor permite dominar a las masas es el miedo, principalmente miedo a la muerte o a la frustración sexual.

La industria publicitaria se encarga de generar atracción hacia productos innecesarios y eso no es malo. Pero muchos de sus clientes han sido comercializadores de productos que prometen disminuir, directa o indirectamente, la posibilidad o la cercanía de estos dos grandes temores.

Un auto nuevo aseguraría hermosas mujeres. Fumar determinado cigarrillo, beber cierto whisky o usar un caro reloj generarían admiración y respeto, lo que inevitablemente atraería mujeres elegantes y desenfrenadas. Un aliento agradable y un pene más grande garantizarían que estas mujeres conseguidas con el auto, el cigarrillo, el whisky y el reloj no se vayan con otro. Las mujeres gastan dinero en productos para verse mejor algun día y soñar con la posibilidad de que los hombres las persigan y ellas puedan decir que no. Todo esto en un fantástico mundo de heterosexualidad, monogamia, y placer. Pero como lo que en realidad preocupa al macho no es estar con una mujer sino que sus amigos crean que es exitoso con las mujeres, será cuestión de cada individuo descubrir dónde reside el verdadero goce.

Los productos para evitar o curar enfermedades no tuvieron gran importancia en el mundo publicitario hasta hace pocos años, sino que pertenecieron al campo de la medicina. Existieron, sí, publicidades de fabulosos tónicos fabricados por doctores misteriosos, pero no conformaban un sector significativo. En otras épocas la publicidad de comestibles apuntaba a la calidad y el sabor. Un chocolate era delicioso, una bebida, refrescante, un alfajor, rico. Pero hoy, cada producto industrial comestible que encontramos, incluso el más insalubre, enumera una larga lista de vitaminas, metales, proteínas, y sobre todo, acrónimos que nadie sabe qué funcion pueden cumplir en el organismo pero que el cliente interpreta como útiles para la supervivencia en este planeta hostil. El máximo exponente de esta tendencia es el monstruo Danone y su representante en Argentina, el títere La Serenísima.

Por otra parte, una gran porción de la pauta publicitaria proviene de laboratorios farmacéuticos capaces de decir que una pastilla de paracetamol combate los virus. Quizás se haya cruzado aquí un límite ético. Quedan obviamente del otro lado del límite las publicidades de alarmas o puertas de seguridad que debemos comprar hoy mismo para que los malhechores no puedan entrar esta noche a nuestra casa y aniquilarnos, o las convocatorias a las manifestaciones contra la inseguridad con la frase “vos podés ser la próxima víctima”.

Danone, aún antes de ser adquirida por BSN en 1973 mencionaba los supuestos efectos saludables de sus lácteos como parte de su estrategia promocional. Sin ir más lejos, a mediados de los años veinte, su entonces extraño yogur recién comenzó a ser vendido en Europa occidental cuando algunos médicos lo alabaron y recetaron. Sin embargo, sus afiches publicitarios hacían más referencia al sabor que a la salud. Es cierto que usaban slogans como Danone, le dessert des digestions heureuses o Danone, l'équilibre de la santé, pero estaban muy lejos de algo como el Instituto Danone (creado en 1993) cuyo objetivo es "convertirse en un órgano consultivo e informativo de profesionales de la alimentación y la salud, tanto a través de sus actividades de investigación como de difusión de la cultura nutricional”

Así como muchos médicos recetan los medicamentos del laboratorio cuyo visitador médico le da mejores obsequios, también prescriben productos Danone, y sin dudas algun actor que personifique a un simpático o prestigioso cardiólogo con su guardapolvos pronto recomendará un yogurcito o un quesito, como hoy otro actor recomienda Bayaspirina.

Las encuestas ya se encargan de asustar al desprevenido con que en la Argentina hay nueve millones de hipertensos y que el 40% de las muertes son por problemas cardíacos. Sólo falta que alguien venda algo para combatir semejante mal, y Danone es un gran candidato para obtener dinero también de aquellos temerosos de las enfermedades cardíacas y no sólo de quienes se asustan con las enfermedades infectocontagiosas, la mortalidad infantil o la caquita de conejo.

Danone estuvo haciendo negocios con la Fundación Favaloro en 2003, pero aparentemente no prosperaron, porque ahora son los productos Ilolay los auspiciados por dicha institución.

La Fundación Favaloro se ocupa ahora de cosas mucho más rentables que las que hacía René Favaloro. Venden cosas como SALudable, una sal (patentada en EE.UU.) que “logra la conjunción ideal entre sabor y prevención “, con una “innovadora fórmula” de “minerales indispensables para la dieta, lo que permite su consumo por parte de toda la familia y su utilización en la prevención y tratamiento de hipertensión, obesidad, enfermedades cardíacas, renales y osteoporosis.” Esta revolucionaria sal cuesta entre cien y trescientas veces más que la sal común ($220 el kilo, más que el caviar o el salmón ahumado importado de Noruega). En definitiva, usted sabrá si quiere morirse de un infarto a los cuarenta años o consumir SALudable.

En enero de 2008, los representantes de SALudable visitaron el Ministerio de Salud con la intención de charlar para que se incluyera en el programa gubernamental “Argentina Saludable”, la promoción de esta simpática e indispensable sal. El pedido fue desestimado porque SALudable no está calificado por Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT).

Seguramente no se darán por vencidos.

capítulo 13 - Posología

Combo: Activia + papel higiénico

Es muy fácil preparar yogur casero. Consiga una receta de su agrado y obtenga grandes cantidades de sabroso yogur a bajo costo. Consiste básicamente en hervir leche, dejarla enfriar un poco, agregarle las bacterias – obtenidas de un pote de yogur o de yogur casero preparado con anterioridad – y dejarla en reposo unas horas a una temperatura cálida para que los lactobacilos trabajen. Se reproducirán lactobacilos de la misma especie que agreguemos, por lo que si utilizamos Actimel, obtendremos un yogur cultivado con Lactobacillus Casei en la cantidad que deseemos. La textura del producto dependerá del tenor graso de la leche que utilicemos o de otros aditivos. Puede hervirse la leche por más tiempo o agregársele leche en polvo para aumentar su densidad y obtener un yogur más espeso.

Pero tenga cuidado. En el sudeste europeo donde el yogur se inventó hace mucho tiempo, lo toman en pequeñas cantidades. Existen sospechas de que el consumo excesivo de yogur – así como el de cualquier otra sustancia que pueda ser saludable en bajas dosis – puede ser perjudicial para la salud, no así para las finanzas del fabricante.

Se dice por ahí que en la universidad alemana de Gießen investigaron la estereoisomería de las moléculas de ácido láctico del yogur. Notaron que la mitad de las moléculas eran dextrógiras y la otra mitad levógiras. Aparentemente el organismo no puede asimilar las levógiras y debe eliminarlas intactas. Esto podría ser el origen de la insuficiencia renal de muchos niños que consumieron yogur en grandes cantidades. Quizás sea posible que la industria logre desarrollar lactobacilos que sólo produzcan moléculas dextrógiras de ácido láctico. No hemos podido verificar esta información, así como tampoco la veracidad de los estudios, y ni siquiera sabemos si existe una universidad en Gießen, o si Alemania existe. No hemos estado allí. ¿Usted?

Sin embargo, el discurso publicitario y oficial nos insta a consumir la mayor cantidad posible de lácteos. Cuanto más consumamos mejor será nuestra salud. Hay personas que compran muchos litros de lácteos cada vez que van al supermercado, y hasta hay gente que le da Actimel a sus mascotas cuando tienen diarrea.

Con el éxito de Actimel: gente saliendo como loca, en masa a consumirlo para no enfermarse de cosas horrendas, Danone acentuó la política del miedo.

Al aparecer Actimel hablaron de bacterias, pero no les dio buen resultado. Mucha gente se impresionó. ¿Cómo es eso de que las bacterias se comen y son buenas? ¡A las bacterias se las mata con lavandina! Suspendieron el discurso probacteriano e hicieron hincapié en el lactobacillus Casei (una bacteria), al que añadieron los estrambóticos nombres “defensis” o “immunitas”

En 1999 La Serenísima comenzó a promocionar que sus productos tenían menos de 100.000 (bacterias por ml.) junto a la frase “a menor cantidad de bacterias, mayor pureza”. Nuevamente notaron que no es conveniente promocionar el vocablo “bacteria” y desde 2006 el logotipo reza “menos de 50.000, las 24 horas, los 365 días del año”. Nadie parece preguntarse “¿menos de 50.000 QUÉ?”

En el año 2000 inventaron SereCol, una lechita aguada con jugo de frutas, Fitoesteroles y Omega3, que ayuda a proteger nada menos que al sistema cardiovascular, siempre y cuando el paciente respete la posología de un vaso por día.

En 2001 repitieron el truco de la lechita aguada con jugo, pero esta vez para el mercado infantil, y se llamó Crecer. También lanzaron Danonino, publicitado con un mal actor con guardapolvo quien aparentemente asistió a una academia de alopatía, símbolo de la ciencia impoluta, quien nos explica algo así como que al niño le crece un campo de fuerza protector, similar al que alguna vez tuvieron Mazinger-Z y otros superhéroes de ficción. Podíamos ver en la pantalla del televisor cómo ese campo de fuerza medio azulcito se le formaba al niño al tragar Danonino. Corren con ventaja estas nuevas generaciones.

Más tarde llegaron cosas como una leche que se llama Active, que al venir con CLA (ácido linoleico conjugado) transforma grasa corporal en masa muscular.

Es importante recalcar que Danone insta a consumir muchos de sus productos respetando una posología, como si se tratase de drogas más que de alimentos. Desafío Activia, desafío Actimel, un vaso todos los días, un Danonino todos los días, etc. Sería interesante observar los resultados de campañas similares en otros ámbitos como por ejemplo: “Venga a comer a mi restaurante todos los días” o “Tómese una raya de merca todos los días durante un mes y me cuenta cómo se siente”. Seguramente notaríamos cambios en nuestras vidas al incorporar estas nuevas rutinas.

En 2005 Pascual Mastellone, director de Mastellone Hermanos, empresa que posee tan sólo el 9% de las acciones de La Serenísima, fue distinguido como “Mejor empresario lácteo”

En 2006 ClarínX dijo que La Serenísima era la empresa más admirada por los argentinos.

Hoy podemos ir al supermercado y una explosión de pócimas medicinales en formato lácteo se revela ante nuestros ojos. Revolviendo entre estos productos quizás podamos encontrar un sachet de leche.

capítulo 12 - Bichitos


La gente me para por la calle y me pregunta: “Usted que está tan en contra de los monopolios, ¿por qué se la agarra con Danone y no con todos los demás?”. Supongo que por “todos los demás” se refieren a firmas como Coca-Cola, Unilever, Kraft o Nestlé, si es que estamos hablando de alimentos.

Hay aquí una mala interpretación esencial. No es este un espacio para la crítica de los monopolios y los factores que favorecen su existencia.

Alguien dice que Coca-Cola es sentir de verdad. Me resultaría difícil negar tal afirmación. Enjoy Coke, de eso se trata. Una bebida de sabor agradable por la que a veces sentimos casi incontrolables deseos. Nunca escuché que Coca-Cola ayudase a combatir la delincuencia o la eyaculación precoz, cosas por las que una persona un poco inestable puede sentir MIEDO.

Volviendo ahora al tema que nos ocupa, hablaremos de las bacterias. Unos seres minúsculos, vivos, presentes en grandes cantidades en casi todos los lugares de este planeta. Estos seres vivos que no pertenecen al reino vegetal ni animal y que a los fines poéticos llamaremos ‘bichitos’, se encuentran por millones en el interior de nuestros organismos sobre todo en el intestino, la boca y la vagina. Estos bichitos cumplen muchas y variadas funciones. Pueden transformar unas sustancias en otras, deshacer moléculas o crear otras más complejas, mantener nuestra vida o terminarla.

Dentro del vasto y en gran parte desconocido universo bacteriano existe un grupo de estos bichitos llamado lactobacilos. Tienen forma de bacilo y transforman ciertos azúcares en ácido láctico. Los lactobacilos permiten producir bebidas como vino, cerveza y sidra. Al inocular leche con ellos estamos cultivando leche, haciendo que estas bacterias ‘se coman’ las moléculas de lactosa y las transformen en un azúcar más simple. Según las características de cada proceso de fermentación, obtendremos queso, ricota, yogur, kéfir o algún otro tipo de producto. Todos ellos son leches cultivadas.

Los genes de estas bacterias son fácilmente modificables, lo que permite experimentar con los resultados que se pueden obtener por sus procesos.

En los años noventa Pancho Ibañez versó sobre los dones de la Leche Cultivada La Serenísima. La senda hacia la buena salud, un producto nuevo, misterioso, resultado de la investigación científica moderna que 130 años después del invento de Pasteur estaba dando sus frutos al crear novedosas pócimas lácteas. En este caso se trataba de un simple yogur en cuya producción se utilizaba un lactobacilo ligeramente distinto.

Para la producción de yogur común se usa bacterias como el Lactobacillus Delbrueckii de la subespecie Bulgaricus o el Streptococcus Salivarius de la subespecie Termophilus, mientras que para este novedoso brebaje se utiliza una o varias de las siguientes: Lactobacillus Casei Bifidobacterium, Lactobacillus Acidophilus o incluso el mismo Streptococcus salivarius Termophilus del yogur común. La diferencia entre ellos es lo que un caniche a un pequinés.

Recordemos que la lactosa – presente en la leche – es un azúcar difícil de digerir para el organismo humano. Como se vio en el capítulo IV, un humano luego de los 3 años deja de fabricar esta enzima a menos que se le siga administrando leche y acostumbrándolo a un consumo de por vida como viene haciendo gran parte del mundo occidental. En el yogur o el queso no hay más lactosa porque los bichitos se la comieron y la transformaron en ácido láctico, glucosa y galactosa. Así nos comemos a los bichitos que ya se comieron la lactosa, y todos contentos. Al mismo tiempo, la acidez producida por los lactobacilos impide el desarrollo de otras bacterias no deseadas. Pero las estrategias de marketing buscaron otros argumentos más espectaculares pero dudosos para fomentar su consumo y también ocultaron otros. De hecho, el lactobacilus casei no es muy bueno para los dientes.

Al consultar páginas como www.enplenitud.com aprendemos que la leche cultivada se recomendaba a personas con problemas “específicos” como caída del cabello, bajo peso, afecciones estomacales, ulceraciones bucales, inconvenientes digestivos (flatulencias) y piel reseca.

Pero un día, este producto tan mágico y beneficioso no estuvo más. Al menos con ese nombre. Ese día coincidió más o menos con la fecha en la que Danone desembarcó en Argentina. Aparecieron Actimel y Yakult. Hasta su desaparición, la leche cultivada se comercializaba en sachets de un litro. Una botellita de actimel contiene sólo 100ml. y una de Yakult 80 ml, pero su precio es sin embargo, similar al que tendría un litro de leche cultivada si aún se comercializara en económicos sachets.

capítulo 11 - Pócimas


Desde sus orígenes, la especie humana sobrevivió hasta ahora gracias a la agricultura, la ganadería, la caza, la pesca y las investigaciones medicinales. Pero hemos llegado a un punto en el que si los niños no comen Danonino, seguramente enfermarán y morirán. Un modelo publicitario personificando a un médico y su guardapolvos, nos explica que Danonino - que es en realidad un simple queso - otorgará a los niños una especie de campo de fuerza protector contra cualquier mal.

Para llevar un paso más adelante esta tendencia de utilizar al miedo como eficaz estrategia de venta, en 1998 Danone inventó Actimel, un milagroso brebaje que protege a quien lo consume, nada más y nada menos que de las enfermedades. Y una enfermedad no es joda. Esta palabrita abarca un vasto universo donde pululan tanto el resfrío (para los lectores de otros planetas, una enfermedad que no tiene cura, cuyos síntomas son mocos y estornudos durante unos diez días. Así de cínico y ridículo) como la gonorrea, la hepatitis, la lepra o el pie de atleta. Ignoramos si proveerá defensas contra enfermedades no infectocontagiosas como el lupus, el cáncer o la neurosis.

No es un chiste que miles o quizás millones de personas en el mundo crean no sólo que Actimel los protegerá contra las enfermedades, sino que además piensen que probablemente enfermarán si no lo toman.

En Argentina, antes de la llegada de Actimel ya conocíamos desde 1997 un producto similar, el extraño "Yakult", manufacturado por una firma japonesa y auspiciado en su momento por el risueño Dr. Sokolinsky. Un líquido a base de leche descremada, fermentada con el lactobacilo casei Shirota.

Lo que aparentemente hace el Lactobacilus Casei es llegar al intestino y allí competir con otras bacterias. Es posible que genere cierta acción sobre las células de Kupffer, que regulan el paso de sustancias del intestino al flujo sanguíneo. Algo así como un patovica o un firewall. ¿irá el Lactobacilus Casei a aconsejar a las células de Kupffer sobre cuáles células es conveniente dejar pasar y cuales no? Son todos supositorios.

En Argentina, el CONICET junto con SanCor, llevaron a cabo investigaciones sobre el Lactobacilus Casei y en el próximo capítulo veremos de qué se trata. Danone prefirió no investigar tanto e invertir el dinero en pagarle a Pancho Ibañez y al aparato propagandístico. Tambien decidieron agregar un segundo nombre al Lactobacilus Casei. Este nombre es una persuasiva palabrita que cambia - segun la lengua de la región - entre "defensis" e "immunitas". Obviamente la ciencia seria no ha registrado nada con esos nombres.

Es sabido que numerosos médicos - seres en su mayoría tan siniestros, inescrupulosos e ignorantes como los taxistas o los periodistas deportivos - recomiendan Actimel a pacientes con sida.

domingo, 3 de agosto de 2008

capítulo 10 - Longchamps. Danone en Argentina


Danone
15, rue du Helder
Cedex 9
Paris, 75439 France
Phone: 33-1-44-35-20-20
Web: www.danonegroup.com

Por el lado de los lácteos, el agua embotellada y las galletitas era entonces por donde venía la cosa.

En 1994 Danone entró oficialmente en la Argentina al comprar el 51% de Bagley por 240 millones de dólares. El año anterior, el primer productor mundial de galletitas, Nabisco, había comprado Terrabusi. En 1999 Danone adquirió el 49% restante de las acciones de Bagley.

En 1996, por una cifra desconocida, compraron los paquetes mayoritarios de las aguas Villavicencio y Villa del Sur. En 1999, se quedaron con la totalidad de estas empresas sin siquiera entregar dinero, ya que sus socios tenían deudas con Danone por el valor de las acciones restantes.

En 1995, Mastellone ya hacía publicidades con Pancho Ibañez, había inventado el peligroso slogan "La Verdad Láctea", y promovía productos casi milagrosos. Comenzó a construir una planta enorme - la mayor de latinoamérica - en Longchamps (provincia de Buenos Aires) causando tanta admiración, que le otorgaron el premio "Invertir 1995" aunque la construcción apenas había comenzado y la inversión no estaba efectivamente hecha. Pero la verdad es que Mastellone (o La Serenísima) estaba endeudado hasta las pelotas y la empresa estaba en peligro.

A su rescate vino Danone. Crearon un joint-venture para elaborar quesos blancos, leches saborizadas, postres y flanes, en el que Mastellone tenía el 49% del capital, y Danone el 51%. Así crearon la firma "Lácteos Longchamps".

Pero como Mastellone seguía endeudado, entregaba cada vez más a Danone como forma de pago. En 1997 Danone también adquirió los yogures *1 y se quedó con el control de las marcas La Serenísima y Ser, además de su distribución. En 1998 inauguraron la planta de Longchamps, y en 1999 hubo una "sucesión de operaciones" que hicieron que la transnacional pusiera US$ 100 millones, y adquiriera un 40% restante de las acciones de Mastellone, quedándose con un total de 91% de la sociedad *2.

En 2004, Danone se asoció con Arcor y constituyeron una alianza para fusionar sus actividades en el negocio de galletitas en Argentina, Brasil y Chile, conformando la mayor empresa de galletitas en Sudamérica. La nueva sociedad estará conformada en un 49 % por el grupo DANONE y en un 51 % por el grupo ARCOR, que tendrá a su cargo el gerenciamiento.

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*1 Sabía Usted que los postres, yogurcitos y demás productos casi mágicos representan un 15% de la facturación de la empresa, pero para fabricarlos sólo se utiliza el 3% de la producción total de leche.

*2 ¿por qué cuando el gobierno tiene cualquier inquietud láctea consulta como a un gurú al Sr. Pascual Mastellone, quien es sólo un socio minoritario con el 9% de las acciones de una empresa multinacional que produce lácteos al igual que muchas otras empresas?

capítulo 9 - Größer usw.


El mercurio es un metal pesado que a menos de –38ºC se encuentra en estado sólido, y a 356ºC entra en estado de ebullición. Para la mayoría de los seres vivos conocidos resulta una sustancia muy tóxica, pero muchos hemos jugado con él cuando se rompía un termómetro. Gracias a la tensión superficial podemos divertirnos esparciéndolo sobre una superficie lisa, dándole forma de numerosas bolitas de metal líquido. Uno acerca dos bolitas entre sí hasta un lugar en el que se unen instantáneamente formando una bolita más grande, y así con otras gotas hasta lograr bolitas cada vez más grandes o una bolita notoriamente mayor a las otras. Generalmente el juego acaba cuando una bolita cada vez más grande se come a todas. Da la sensación de que ese es el esquema de acción más común en el juego de las bolitas de mercurio.

Isaac Carasso. Judío nacido en la ciudad griega de Thessaloniki cuando estaba en poder Otomano y se llamaba Selanik.

En 1912 cuando empezaron las guerras balcánicas se mudó a Barcelona. Notó que en esa zona de Europa no se conocía el yogur ni el kefir. Consiguió unos cultivos de bacterias para fabricarlos y comenzó en 1919. A la empresa le puso de nombre 'Danone' como una deformación en catalán del nombre de su hijo Daniel. Al principio no le iba muy bien. Nadie compraba esa cosa rara, pero tuvo la suerte de que los médicos de la época recomendaran el yogur, sobre todo para tratar problemas intestinales, y así el producto mejoró sus ventas en farmacias.

Cuando comenzó la guerra civil española la familia Carasso huyó a Francia. Isaac murió y Daniel siguió con la empresa en Francia. Pero al comenzar la segunda guerra mundial se fue a EEUU y dejó la empresa radicada en Francia y en España en manos de amigos no judíos.

En EEUU rebautizó a la empresa con el nombre Dannon para que fuera pronunciado de una forma similar a como los franceses pronunciaban el nombre catalán Danone. Luego de la guerra volvió a Francia y empezó a crecer y crecer. En 1967 se fusionó con la quesera Gervais.

Hasta que un día, en 1973, vino el monstruo BSN y se comió a Danone, convirtiéndose en la mayor empresa alimenticia de Francia.

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La historia de BSN: En 1966 se fusionaron dos empresas vidrieras francesas: Souchon-Neuvesel (botellas) y Glaces de Boussois (vidrios para edificios y automóviles) entrando al mercado de las botellas no retornables. La empresa se denominó Boussois-Souchon-Neuvesel (BSN)

En 1969 les pareció una buena idea encargarse de las botellas y también de su contenido. Compraron las empresas de agua embotellada Evian, Badoit, Jacquemaire y Fali. Al año siguiente compraron Kronenbourg y European Breweries Company. También entraron al mercado de la comida para bebés.

Al adquirir Danone en 1973 y pasar a llamarse "BSN Gervais DANONE", no le dieron mucha más bola al vidrio y se ocuparon del mucho más redituable mercado alimenticio, comprando una cantidad enorme de empresas en todo el mundo. En 1986 entraron al negocio de las galletitas al comprar General Biscuit, una cadena de Alemania, Bélgica, Francia, Holanda e Italia. Luego de la caída de la URSS tuvieron todo el nuevo y jugoso mercado de Europa del Este para comprar por minúsculas sumas. Allí introdujeron sus lácteos y compraron las principales empresas de galletitas.

De pronto el ser humano, sobre todo el europeo, tuvo la imperiosa necesidad de comer galletitas, y beber agua embotellada.

En 1993 comenzaron a apuntar a los mercados emergentes de Asia, Latinoamérica y África. Alrededor de 1995 comenzaron a adquirir acciones de Mastellone Hnos hasta quedarse con el 91%.

Cambiaron su largo nombre de "BSN Gervais DANONE" por "Danone".

A partir de 1998 aceleraron la compra masiva de empresas lácteas y de aguas embotelladas en todo el mundo. Hoy la empresa es dirigida por Franck Riboud.

DANONE es el primer productor mundial de lácteos frescos, con casi el 20% del mercado internacional. También el mayor embotellador de agua y el segundo productor mundial de galletitas. Es líder en el mercado chino de bebidas. Está presente en cuarenta países y en cada uno de ellos posee las principales marcas. Muchas marcas regionales fueron rebautizadas como Danone. A esta altura no se preocupan por las crisis regionales y están posicionados mejor que nadie para aprovechar las oportunidades apenas aparecen.


DANONE dice que su misión es llevar salud, a través de los alimentos, a todo el mundo.

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ALGUNAS EMPRESAS DEL GRUPO DANONE EN EL MUNDO

Lácteos: Actimel, Activia, Al-Safi, Bakoma, Bio, Birtat, Centrale Laitière, Clover, Danacol, Danao, Dannon, Danone, Danonesa, Delisle, Djurdjura, Fjord, Fruix, Galbani, Gervais, Gervita, Health, Jaquemaire, Jockey, Kanterbrau, L'Alsacienne, La Serenísima*, Liebig, LPC, Maille, Mastellone Hnos.*, Ser, Socoges, Stial, Stonyfield Farm, Taillefine, Tikvesli, Yakult, Yogoloso.

Agua embotellada y bebidas: Aqua, Acqua di Nepi, Aguas de Lanjaron, Alhambra, AquaPenn, Aquaterra, Arvie, Badoit, Bonafont, Euralim, Evian, Ferrarelle, Font Vella, Frucor, Health, La Salvetat, McKesson, Mont Doré, Naya, Robust, Salvetat, San Benedetto, Shenzhen Health Drinks, Sparkletts, Taillefine, Talians, Villa del Sur, Villavicencio, Volvic, Vivagel, Wahaha, Wuhan Dongxihu, Yeo Hiap Seng, Żywiec Zdrój.

Galletitas: Aymoré, Bagley, Belin, Bimo, Bolshevik, Britannia, Campineira, Cokoladovny, Delija, Géneral Biscuit, Grany, Griffins, Heudebert, Jacob's, LU, MDD, Noél (Colombia), Opavia, Papadopoulos, Prince, Saint Gobain, Saiwa, Sotubi, Tuc, United Biscuits, Wedel.

Condimentos: Ajinomoto, Amora, Amoy, Daddies, Hooliganja, HP foods, Lanson, Lea & Perrins, Pommery, Rajah.


Alimentos para bebés: Blédina, Gallia.

* Mastellone Hnos produce en Argentina las marcas La Serenísima, Armonía, Fortuna, Estímulo, Ser, García, Cindor, Casanto, Granja Iris, Crecer, y Père Ducrest.

capítulo 8 - And Science Took Advantage of the Death of God



Tras la muerte de Antonino Mastellone en 1952, asumió la dirección de la empresa su hijo mayor Pascual Mastellone. Pascual andaba en otra y cambió notoriamente las estrategias comerciales y de publicidad.

En los oscuros años 70 La Serenísima impulsó - con apoyo del gobierno - un programa privado de promoción de la actividad lechera. En los 80 inventó el sello de calidad LS y lanzó al mercado leche deslactosada para que aquella pobre gente cuyo organismo insiste en rechazar el prescindible producto puediera entrar al club lácteo.

Sin embargo, a pesar de ser este un país lleno de vacas, la variedad y relación precio-calidad de los productos lácteos era bastante pobre. Hasta fines de los años 80, quien regresaba del extranjero se sorprendía al compararlos con los de otros países. El yogur, por ejemplo, sólo existía aquí en aburridos sabores denominados "vainilla" y "frutilla" (aunque se tratara de toscos saborizantes) sin ningun aditamento y con consistencia rígida, mientras que en otros lugares del mundo los había de muchos sabores, con nueces, cereales, mermeladas o trozos de frutas, además de una amplia variedad de quesos a buen precio.

A mediados de los 80, siguiendo una nefasta tendencia mundial, se agudizó el discurso pseudocientífico como estrategia publicitaria. Algunos productos alimenticios dejaron de ser promocionados por su agradable sabor o su frescura. Aparecieron en pantalla modelos con guardapolvo, hablando de vitaminas, aminoácidos, adn, y otras ridiculeces, y relacionándolas con maravillosos efectos en la salud. Esta tendencia se ha extendido hacia otros productos comestibles, y es difícil encontrar hoy un producto en un supermercado que no exhiba información tendenciosa y confusa sobre los minerales, las proteínas o las vitaminas que pudiere contener, pareciéndose cada vez más a productos farmacéuticos.

En 1987 apareció la leche cultivada y fue descripta como el futuro de la alimentación mundial y la clave de la salud, el bienestar y la longevidad. Pocos años después ya nadie hablaba de ella, y hoy ningun producto lácteo es denominado leche cultivada. Como se verá en otro capítulo, la leche cultivada sigue existiendo hoy con otros nombres que dejan mejores ganancias a sus fabricantes.

En 1994 apareció la leche fortificada con hierro. Campañas apuntadas al crecimiento de los niños y su salud, o más bien la ausencia de enfermedades.

En 1995 entraron en escena la leche ultrapasteurizada y el milagroso "lactobacilus gg". No logramos aún encontrar ningun tipo de información científica sobre el denominado "lactobacilus gg". Parece que La Serenísima es la única institución en el mundo que conoce las bondades de esta bacteria. Especialmente las siglas "gg" nos hacen sospechar de un cínico chiste por parte de la empresa.

Sorprende enterarse, luego de leer el Capítulo #3 dedicado a Louis Pasteur, que recién en 1960 comenzó La Serenísima a pasteurizar la leche.

capítulo 7 - Leche Blanca y Celeste

no sólo puede asustar a su hijo con el coco

Las vacas llegaron
a América, junto a una raza humana que ya consumía leche cotidianamente y toleraba la lactosa. Cualquier persona poseedora de una vaca podía ordeñarla y obtener su leche no pasteurizada. Pero cuando querían consumir otro tipo de productos lácteos debían importarlos desde Europa. A fines del siglo XIX, Nestlé importaba de Europa harina lacteada y leche condensada. Recién en 1931 inauguró su primer planta productora en el país, destinada a la elaboración de chocolates y caramelos.


En aquella época, la leche era vendida casa por casa por el lechero, que traía la leche directamente de los tambos.

Algunas empresas lácteas argentinas que aún hoy existen comenzaron en la década de 1920 como empresas familiares. Verónica en 1923, La Paulina (hoy en manos del grupo canadiense Saputo), Alfredo Williner, quien más tarde creó la marca Ilolay. Unas décadas después Lactona creó el dulce de leche Gándara y el queso Saavedra.

En 1938 se produjo un acuerdo entre varias empresas tamberas, formando la cooperativa SanCor en Sunchales, provincia de Santa Fe. Allí comenzó a operar la primera fábrica en octubre de 1940. A principios del siglo XXI la empresa estaba casi fundida y vendida a Adecoagro, propiedad de George Soros. Pero un acuerdo con el presidente venezolano Hugo Chávez modificó esta situación.

Cuenta la historia oficial de Mastellone Hnos. S.A., que Antonino Mastellone, un napolitano que trabajaba en una quesería en Cerdeña, se conmovió al enterarse que una escuadra de aviones italianos denominada La Serenissima se acercó a la ciudad de Viena durante la primera guerra mundial con la orden de bombardearla, pero en vez de atacar, arrojó panfletos a favor de la paz.

En 1925 Antonino Mastellone emigró a la Argentina y en pocos años, junto a su hermano José, comenzó a fabricar quesos y ricota, que eran algo poco común en estas tierras. En 1929 fundó La Serenísima, y fue director hasta su fallecimiento en 1952.

sábado, 2 de agosto de 2008

capítulo 6 - Antídotos


Para no arruinar tan buen negocio, la ciencia mercantilizada dio a luz un genial invento para solucionar los problemas de asimilación de la leche vacuna: Pastillas de lactasa.

Si su organismo no produce lactasa (la enzima para desdoblar lactosa), usted puede tomar una pastillita como las que ya toma para dormir, para hacer la digestión, para sacar cuentas más rápido, para que se le pare más, para estar más tranquilo, y beber leche tranquilamente.

Siguiendo esta lógica también podría tomar antídotos para venenos y a continuación consumir veneno. Pero los venenos, al menos con ese nombre, no son fuertemente publicitados. También puede tomar importantes dosis de cocaína y luego beber cantidades enormes de alcohol. Como puede notar, Usted tiene muchas opciones para contrarrestar los efectos negativos de las sustancias y llevar adelante su vida.

Remember, winners don't use drugs. Ecstasy, cannabis and lsd are drugs indeed.

Últimamente se ha observado un incremento considerable en la oferta de leches comerciales a las que se les ha sustraído la lactosa. Estos productos son modificados con enzimas y en vez de lactosa contienen glucosa y galactosa (lactosa ya desdoblada) para prevenir el malestar del estómago y todos los síntomas que la intolerancia la lactosa trae consigo.

capítulo 5 - Comparaciones


Todos los mamíferos inician su vida alimentándose de leche. De leche de su propia especie.

Pero casi ningún mamífero toma leche de una especie animal distinta a la suya, salvo excepciones como las mulas, que son bichos artificiales. También hemos visto casos de perras que amamantan a gatitos huérfanos. No hace falta recordar que los perros son animales bastante artificiales también.

Aún así, ninguno de estos animales bebe leche después de su primera infancia, excepto estos curiosos humanos que insisten en beberla, y de otro animal.

La leche es algo muy delicado, que está vivo y que apenas sale de la mama empieza a descomponerse, porque está hecha para mamarse más que para ser bebida en un vaso.

La leche comercializada procede del ordeñe de numerosas vacas, mezclando muchas leches, produciendo un caldo de proteínas, grasas, hormonas, lactosa, virus, bacterias y pesticidas, que se pasteuriza y esteriliza, haciéndolo potable para el consumo humano. La leche humana es muy distinta a las leches de otras especies mamíferas, pero especialmente diferente a la de vaca.

La leche humana es muy suave, fácil de digerir, con proteínas humanas, con las enzimas adecuadas, con las hormonas necesarias para nuestro crecimiento natural, con el tipo de grasa idónea para nosotros, y con la correcta composición mineral para nuestra salud y desarrollo.


La leche de vaca contiene cuatro veces más proteínas que la leche humana, mucha mayor cantidad de caseína y una composición muy distinta en cuanto a azúcares, grasas, hormonas, enzimas y sales minerales. Tiene seis veces más fósforo y cuatro veces más calcio, como consecuencia de esto se produce un estímulo excesivo de las glándulas paratiroideas, y un incremento de la excreción urinaria del exceso de fósforo.

Leche humana: 1,1% de proteínas, 4,1% de grasa, 7% de lactosa. 72 kcal cada 100 g. Leche bovina: 3,4% de proteínas, 3,6% de grasa, 7% de lactosa. 66 kcal cada 100 g.

Como puede observarse, el género vacuno es muy distinto al género humano, una vaca, además de ser deliciosa, pesa por término medio quinientos kilos, y un ser humano setenta. La leche vacuna sirve para alimentar a un ternero en la época de lactación, estimulando su crecimiento mucho más rápidamente que el proceso que necesita el ser humano. Un ternero, sólo mamando, dobla su peso en cuarenta y siete días, llegando a los cien kg., mientras que un bebé humano necesita seis meses para llegar a los siete kilos.

Un bebé humano asimila totalmente las caseínas de la leche de su madre, pero no puede hacer lo mismo con las caseínas de la leche de vaca.

En el estómago del niño, la leche de vaca se coagula en grumos, manteniéndose sus proteínas estables más de una hora, mientras que las proteínas de la leche materna son estables sólo quince minutos. Esto provoca que las proteínas extrañas, no suficientemente desdobladas en la digestión del estómago, pasen al intestino delgado casi intactas y allí produzcan problemas de sensibilización, inflamación intestinal y mala absorción.

Dado que el humano se considera distinto y superior al resto de los animales por el sólo hecho de hablar, la leche humana no es producida o distribuída industrial o comercialmente. Sólo existen bancos de leche humana donada para niños que puedan necesitarla en casos muy especiales: neonatos prematuros, bebés con alergias o enfermedades metabólicas.

capítulo 4 - Efectos


Los lácteos se han convertido en alimentos muy habituales en occidente. Hoy son considerados un componente necesario dentro de nuestra alimentación y se supone muy saludable consumirlos varias veces por día. Se los asocia al crecimiento y a los requerimientos de calcio de huesos y dientes.

Pero según varios estudios, por cierto bastante serios, la leche de vaca no es lo mejor que hay.

Es en realidad una sustancia muy concentrada y densa que genera grandes dificultades al organismo para ser digerida. Impide a las enzimas del estómago realizar una correcta digestión, enviando alimentos al intestino delgado sin estar totalmente digeridos.

Una parte de lo no digerido por el estómago es la caseína no hidrolizada. Una sustancia viscosa que se emplea como pegamento en relojería y carpintería. Cuando pasa al intestino, actúa también como pegamento. Se deposita en los folículos linfáticos del intestino, entorpece la absorción de los nutrientes y genera fatiga e inflamación intestinal. A su vez, algunas bacterias la fermentan, causando flatulencias, diarrea o estreñimiento.

Las partes más pequeñas de estas proteínas traspasan las paredes intestinales y son absorbidas por el flujo sanguíneo, afectando el sistema inmunológico y respiratorio, con síntomas como alergias, rinitis, sinusitis, mucosidad y flema, problemas de la piel, trastornos digestivos, nefrosis, estructuras densas en el aparato reproductor femenino y lupus. Muchas de estas enfermedades desaparecen simplemente cuando los lácteos son eliminados de la dieta.

Uno de los elementos que convierten a la leche en un alimento muy denso, es su grasa. La leche de vaca contiene mucha grasa (3,5% en la leche entera, y 2% en la descremada, una enormidad si tenemos en cuenta que el 87% de la leche es agua) y sus ácidos grasos son saturados, en general de 12, 14 y 16 átomos de carbono, siendo entonces aún más aterogénicos que los de la mismísima carne de la noble vaca, en la que sólo predomina el ácido esteárico de 18 átomos de carbono.

Según ciertos estudios, un litro de leche entera contiene el equivalente en colesterol a 53 lonjas de tocino. En un vaso de leche descremada hay más grasa que en tres lonjas de tocino. De comprobarse esto, sería más saludable desayunar chinchulines o chori.

Los jóvenes y niños occidentales que consumen gran cantidad de lácteos tienen sus arterias en condiciones bastante comprometidas, con índices de colesterol y
triglicéridos equivalentes a los de personas mayores.

El hecho de que la leche sea de vaca - y no de humano - hace que sus proteínas tengan un alto contenido de antígenos extraños que provocan una reacción defensiva por parte del sistema inmunológico, generando en muchos casos mayor vulnerabilidad a las enfermedades.

Las vacas de ordeñe son curadas continuamente con antibióticos, vacunas y otros medicamentos. Parte de estos pasa a la leche, junto con los pesticidas y plaguicidas que las vacas ingieren con el pasto.

La lactosa es un carbohidrato difícil de asimilar. Para su desdoblamiento en glucosa y galactosa, digestión y absorción, el organismo necesita una enzima llamada lactasa cuya producción va disminuyendo con la edad.

No existe otro alimento que contenga lactosa. Algunos humanos europeos o americanos, como consecuencia del largo acostumbramiento al consumo de leche, ya poseen lactasa en su sistema digestivo luego de la niñez (aunque sus niveles van disminuyendo progresivamente), pero los organismos de la mayoría de los humanos del mundo producen lactasa sólo hasta los tres años, y luego esta desaparece por completo. Muchas veces, aviones de ayuda humanitaria sobrevuelan damnificadas poblaciones de África y arrojan con paracaídas cajas de alimentos que contienen, entre otras cosas, leche en polvo, que trae a esta pobre gente aún más problemas, ya que no pueden digerirla bien.

El miedo a la falta de calcio es el que induce a muchos adultos a consumir leche. Sin embargo, en las zonas del mundo donde hay un alto consumo de lácteos es donde mayores son los índices de osteoporosis, fracturas y caries. La osteoporosis era casi desconocida en lugares del mundo donde nunca se consumió lácteos, hasta que se comenzó. Es una enfermedad característica de países consumidores de lácteos. Sorprende comprobar que los niveles más bajos de calcio se encuentran en personas que consumen varios vasos de leche por día. Se sospecha que la leche es un desmineralizante del organismo.

La calcificación del organismo no debe producirse por ingestión directa de calcio, sino de minerales sinérgicos del calcio, presentes en hortalizas, algas, cereales, legumbres y frutos secos. Estos alimentos son excelentes fuentes de fotoquímicos y antioxidantes, a la vez que no contienen colesterol.

Una vez más se complica el panorama lácteo.

viernes, 1 de agosto de 2008

capítulo 3 - El Primer Miedo


Muy buen negocio este de convertir pasto en alimento. Mas este curioso fluído era también capaz de transmitir temibles enfermedades. Enfermedades graves que en algunos casos cobraban víctimas fatales o producían síntomas crónicos.

Estas enfermedades eran causadas por bacterias.

id sunt:

* Salmonella - que produce salmonelosis
* Bacterias del género Campylobacter como la Campylobacter jejuni y su Campylobacteriosis.
* Esterichia Coli O157:H7
* Listeria monocytogenes, la cual produce Listeriosis
* Yersinia enterocolítica capaz de generar Yersiniosis
* Staphylococcus aureus, causante de estafiloenterotoxicosis o estafiloenterotoxemia


Una amplia gama de males capaz de atemorizar a cualquier madre, esposa y sobre todo abuela.

Cundió el pánico. La leche se hizo sospechosa de cualquier diarrea, vómito, calambre, dolor abdominal, náusea, fiebre, dolor de cabeza, dolor muscular, alteración de la presión sanguínea o arritmia cardíaca que pudiere aparecer.

El gran sueño lácteo parecía derrumbarse.

***

Louis Pasteur nace en Francia en 1822 (aunque en Buenos Aires nace al 2300 de av. Rivadavia). Se entusiasmó con la química y comenzó descubriendo particularidades de las moléculas de ácido tartárico. Más tarde acabó por completo con la teoría de la generación espontánea, demostrando que si un caldo se pudre o se le meten bichos es porque llegan de afuera, anticipándose de esta forma a los tapers que pueblan las heladeras actuales.

Entonces descubrió que calentando líquidos a 74ºC durante 15 segundos, y luego enfriándolos rápidamente a 4ºC, se destruían todos los microorganismos indeseables para la sociedad. Pasteur, junto a Claude Bernard, completó la primera prueba el 20 de Abril de 1862.

Este proceso se llamó más tarde "pasteurización". Al aplicarse a la leche, se terminó por fin con el miedo a esas horribles enfermedades. La leche no-pasteurizada se denomina "leche cruda" y su consumo está prohibido en algunos países. De acuerdo con los Centros para la Prevencion y el Control de las Enfermedades de EE.UU., desde 1998 más de 800 personas en ese país se enfermaron por beber leche sin pasteurizar o por comer queso elaborado con leche cruda.

jueves, 31 de julio de 2008

capítulo 2 - Los Orígenes


La leche comenzó a ser utilizada como alimento humano en medio oriente, en los comienzos de la domesticación animal.

Cabras y ovejas fueron domesticadas entre el 9000 y el 8000 A.C. Mamíferos adaptados a sobrevivir con una dieta de pasturas secas, una fuente de alimento inservible para los humanos, que es fácilmente almacenable.

Estos animales probablemente fueron apreciados en un principio por su carne y su lana, pero el ordeñe demostró ser una vía más eficiente de convertir las pasturas en alimento.

El valor de un animal matado por su carne puede ser alcanzado quizás por el valor de un año de leche del mismo animal, el cual producirá leche en convenientes porciones diarias por años. Esto es una importante ventaja monetaria, sin contar las molestias ocasionadas por las constantes campañas y protestas de grupos straight edge o defensores de los derechos de animales comestibles.

La leche es la base de numerosos productos lácteos, como la mantequilla, el queso o el yogur. Numerosos subproductos de la leche son utilizados en las industrias agroalimentarias, químicas y farmacéuticas: leche concentrada, leche en polvo, caseína o lactosa. La leche de vaca se utiliza también en la alimentación animal.

En la mayoría de los países, el término "leche" sin otra precisión, se refiere a la leche de vaca. Pero también designa substitutos no animales como leche de soja, leche de arroz, leche de almendras y leche de coco. Se utiliza incluso para nombrar al semen o también a la sustancia regurgitada con la que las palomas alimentan a sus pichones.

capítulo 1 - El Objeto


O leite é um composto nutritivo líqüido, produzido pelas glândulas mamárias das fêmeas dos mamíferos para a alimentação dos filhotes.

É formado principalmente por água, uma proteína principal: a caseína, uma gordura específica: a butirina e um açúcar também específico: a lactose.

Algumas variedades de leite são:

* De vaca. É largamente utilizado na alimentação humana. É rico em vitamina A e cálcio.
* De búfala. Mais gorduroso do que o leite bovino.
* De cabra, tal vez o tipo de leite mais consumido no mundo.
* De camela, muito apreciado entre os beduínos.
* De mamíferos aquáticos, como baleias, muito rico em gorduras e outros nutrientes solidos.
* De humano. é produzido pela mãe de um recém-nascido prematuro ou não, possui grande quantidade de imunoglobulinas (anticorpos).

Os humanos, como os outros mamíferos, consumem leite da mãe durante a sua infância. Em muitos grupos etnicos, as pessoas perdem a habilidade de digerir o leite apos a infância. Nessos grupos, as cozinhas apresentan poucos ou nenhum produto lácteo. Aquelas culturas que toleram o leite, tem demonstrado uma grande criatividade para utilizar o leite de ruminantes domesticados, especialmente vaca, mas também cabra, ovelha, camela e cavalos. Por um milênio, o leite de vaca tem sido processado en produtos lácteos como creme, gordura, iogurte, e especialmente o produto mais duradouro e fácilmente transportável: queijo.